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27 de Enero de 2021

DIABETES GESTACIONAL Y ALIMENTACIÓN

La diabetes gestacional es un trastorno frecuente que se produce a consecuencia “de los cambios hormonales que se suceden en el embarazo. La placenta produce hormonas que provoca una resistencia a la insulina”.

En la segunda mitad del embarazo (entre la 20 y la 24 semana de gestación), el organismo de la mujer produce grandes cantidades de algunas hormonas (estrógeno, cortisol y lactógeno placentario) que provocan que el organismo de la futura madre no pueda utilizar la insulina de manera eficaz. Generalmente, el páncreas de la embarazada fabrica insulina extra para superar esta resistencia, pero en algunas mujeres esa producción no es suficiente. Es entonces cuando aumentan los niveles de glucosa en sangre, originándose una diabetes en la gestante.

A continuación, te explicamos cómo puedes mantener tus niveles de glucosa bajo control durante los nueve meses de embarazo siguiendo una alimentación equilibrada, en la que se limite el aporte de azúcares y calorías, y se apueste por determinados alimentos para sustituir a otros desaconsejados, a fin de no elevar tu glicemia.

Alimentos recomendados

  • Debes llevar una dieta sana y equilibrada, adecuando la cantidad calórica de los alimentos que tomas para cada día. Si sigues este tipo de dieta, el nivel de azúcar en sangre se mantendrá estable. Debes realizar tres o cuatro comidas al día de una forma equilibrada, y hacer 1 o 2 colaciones, a mitad mañana y tarde, para que no se produzcan las hipoglucemias, esto dependiendo de la indicación médica. Hay que recordar que las hipoglicemias son causadas cuando pasas mucho tiempo sin ingerir alimentos. En muchas ocasiones se aconseja, que incluso se hagan hasta 6 comidas al día en cantidades pequeñas y que por lo tanto ingieras alimentos cada 2 o 3 horas.
  • Es importante que evites alimentos que incorporen en su composición los azucares simples, como puede ser, dulces o refrescos con azúcar. Este tipo de azúcar hace que el nivel de glucosa en sangre suba con mucha rapidez.
  • No debes realizar muy restrictivas, porque pueden ser peligrosas para el bebé y no le podrás ofrecer todos los nutrientes necesarios.
  • La dieta debe ser moderada en grasas y proteínas, y con niveles de hidratos de carbono controlados a través de la ingesta de frutas, verduras y carbohidratos complejos (pan, cereales, arroz y pasta).
  • Se deben reducir, a su vez, bebidas gaseosas, jugos de fruta y pastas dulces, por su alto contenido en azúcar.
  • Hay que vigilar las cantidades y las porciones de los alimentos (grasa, proteína y carbohidratos) cada día y no “comer para dos”, ya que se estima que una mujer embarazada necesita aproximadamente 300 Kcal extras al día.
  • La práctica de ejercicio diario sin tener que realizar grandes esfuerzos es una de las ‘reglas de oro’ para controlar la diabetes.

Alimentos ricos en fibra como son la fruta, verduras, legumbres, o los panes y pastas integrales son muy buenos. Debes incluir las proteínas animales y evitar en la medida de lo posible las grasas. Los lácteos son un alimento imprescindible en el embarazo ya que te aportan calcio en gran cantidad y de forma natural.

Otro de los puntos importantes para que la diabetes gestacional no afecte ni a la mamá ni al bebé es realizar ejercicio de forma moderada pero diariamente. Es aconsejable, que se realice un paseo o una actividad después de cada comida, porque es en este espacio de tiempo cuando más sube el azúcar.

Unidad Nutrición H.R.A.V

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