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3 de Abril de 2023

Tratamiento nutricional de heridas crónicas: ¿una tarea pendiente?

Las heridas crónicas constituyen un importante problema de salud pública. Sólo en Chile, alrededor de 170.000 personas padecen de algún tipo de herida o lesión. Estas no siguen el curso de cicatrización clásico, sino que se perpetúan en la etapa inflamatoria.

Desde un punto de vista nutricional, las Úlceras de Pie Diabético se asocian a diabetes tipo II mal compensada, que se caracteriza por niveles elevados de glucosa circulante, la que conduce a la glicación de las proteínas, incluyendo al colágeno, una de las más abundantes del cuerpo y más expuesto a la glucosa elevada, ya que forma parte de la matriz extracelular. Esto afecta la estructura y elasticidad del colágeno y, en consecuencia, también al lecho vascular (red de vasos sanguíneos pequeños), provocando estas heridas.

La presencia de Lesión por Presión (LPP), por otra parte, obedece a un estado nutricional comprometido, ya sea la obesidad o el bajo peso, una inadecuada alimentación y la dependencia de terceros para ingerir alimentos. En estos casos se recomienda una dieta hiperproteica en pacientes de riesgo y con estado nutricional normal.

Por lo expuesto anteriormente, es claro que la nutrición es un elemento clave en el tratamiento de estás lesiones. Los sujetos que las presentan se destacan por cursar con un requerimiento mayor de energía, proteínas, agua, vitamina C, D y E, zinc, selenio, entre otros. Los efectos que tienen diferentes nutrientes en la cicatrización de heridas crónicas son profundamente relevantes y serán un elemento decisivo a la hora de generar una cicatriz menos fibrótica y más funciona.

Recomendaciones nutricionales y alimentarias en el tratamiento de heridas crónicas

El estado nutricional es un punto relevante en el tratamiento de las heridas, debido a que pacientes que presenten LPP tendrán bajo peso en su mayoría versus los sujetos con ulceras venosas o ulceras de pie diabético, que presentan, frecuentemente, sobrepeso u obesidad. El objetivo central es recuperar el estado nutricional, corrigiendo y suplementando en la malnutrición por déficit, mientras que en la malnutrición por exceso se focaliza en la cicatrización. Luego de la cicatrización, se buscará normalizar el estado nutricional debido a que el exceso de peso es un factor de riesgo de presentar este tipo de lesiones.

En LPP, la recomendación de energía está entre las 30 a 40 kcal/kg/día, con una ingesta proteica de 1,2 a 1,5 g/kg/día. Respecto a los hidratos de carbono, se recomienda ingerir un 55 a 60 % de las calorías totales en este tipo de nutrientes, siempre evitando los hidratos de carbono refinados y prefiriendo cereales integrales que ayuden al control glicémico. Además, se recomienda entre 30 a 40 cc/kg/día de hídricos, la variación corresponde al tipo de LPP, siendo directamente proporcional a la severidad de la lesión. El consumo de lípidos se recomienda que sea entre un 25 a 30 % de las calorías totales.

Recomendaciones nutricionales complementarias

La vitamina C también es necesaria para una adecuada cicatrización de heridas. Esta vitamina participa en la síntesis del colágeno, contribuyendo directamente en la estructura de la matriz extracelular y, por consiguiente, en la cicatrización de tejidos.

Se ha descrito que los pacientes con heridas crónicas tienen requerimientos mayores de vitamina C y se ha observado mejoras en los tiempos de cicatrización con suplementos.

Algunos pacientes con heridas crónicas presentan déficit en las vitaminas A y E y, en consecuencia, se recomienda corregir el déficit con su suplementación.  La suplementación de magnesio y de vitamina en pacientes con úlceras de pie diabético, no solo mejora el cierre de las heridas, sino que también se observa mejor control de glicemia, sensibilidad a la insulina.

La suplementación sólo está recomendada cuando los requerimientos no pueden ser cubiertos con una dieta alta en calorías y proteínas, todo lo anterior indicado por profesional en caso de ser necesario.

Cabe señalar que debido a la gran importancia de la alimentación de pacientes con dichas lesiones y las patologías tratadas en hospitalización en general, es que se solicita el no ingreso de alimentos a pacientes hospitalizados ya que al igual que el tratamiento farmacológico es indicado por médico tratante,  único y no sujeto a modificaciones.